viernes, 12 de septiembre de 2008

Un SEÑOR avion

Foto: Jorge Leonardi

Sin dudas, el Caravelle fué uno de los más bellos aviones que voló por éstos cielos, y no podía ser de otra manera para un avión de diseño francés (ver también Dassault Super Etendart y Falcon).

Fué el primero en usar los motores en la parte trasera, solucionando con eso el problema del empuje asimétrico para el caso que un motor deje de funcionar, con esta configuración se logró tener alas “limpias” y más eficientes (aerodinámicamente hablando).
Voló por primera vez el 27 de mayo de 1955, mientras que el 16 de abril de 1957 realizó un vuelo de demostración, despegando de París con un solo motor, luego, con los dos motores subió a 43300 pies y redujeron a cero el empuje de los motores (en ralentí), llegando hasta Dijon, distante 265 km.
Otras de las características especiales que tenía el avión, eran paracaídas de frenado y spoilers en las alas.

Primera vez en Bahía Blanca, 17 de julio de 1962, Base Aeronaval Comandante Espora (Foto del diario La Nueva Provincia)

Aerolíneas Argentinas en 1962 incorporó tres aviones matriculados LV-HGX bautizado “Aldebarán”, LV-HGY “Sirius” y LV-HGZ “Rigel”, mientras que el el 18 de septiembre de 1964 compró una cuarta aeronave para reemplazar el LV-HGY que se destruyó en un accidente en Córdoba, este último Caravelle se matriculó LV-III y se llamó “Antares”.
La compra fué anunciada en junio de 1960, en principio se comprarían dos aviones que se iban a usar en los vuelos internacionales junto a los Comet IV.



Primer cambio de motor en Ezeiza (Revista interna de Aerolíneas Argentinas).

El primer avión llegó en enero de 1962 y en febrero fué bautizado junto al primer Avro 748.
Los vuelos al sur se iniciaron el 25 de febrero de 1962, cuando el LV-HGX partió de Ezeiza a las 10, llegando a Bariloche a las 12.20, posteriormente, se comenzó a volar a Comodoro Rivadavia.

El 17 de julio de 1962 el Caravelle fué presentado en Bahía Blanca cuando el LV-HGY aterrizó en la cabecera 34 de la pista de la Base Aeronaval Comandante Espora, el aparato regresaba desde Comodoro Rivadavia, luego de hacer un vuelo técnico entre Ezeiza y Comodoro Rivadavia aterrizó en Espora, instantes luego el avión despegó e hizo una pasada a baja altura sobre la ciudad.


En Comodoro Rivadavia el 17 de julio de 1962, antes de salir para Espora (Bahía Blanca), foto vía Jorge Félix Núñez Padín.

En 1964 (27 de junio) hizo otro inesperado aterrizaje en la Base Aeronaval, cuando el LV-HGX cumpliendo AR644 entre el Aeroparque (Buenos Aires) y Comodoro Rivadavia, descendió en Espora, el aeropuerto de destino se encontraba cerrado por mal tiempo.
Otra visita similar ocurrió cuando el 20 de febrero de 1967 otro Caravelle, el LV-III aterrizó en Espora en otro vuelo que también tenía como destino Comodoro Rivadavia, pero, por viento fuera de norma no pudo descender en esta última ciudad.


Foto en Aeroparque años setenta (Jorge Leonardi).


En junio de 1968 el LV-HGX hizo un vuelo charter desde Neuquén hacia Ezeiza transportando turistas que se dirigían a Europa.
El 29 de octubre de 1968 el LV-HGX inauguró los vuelos regulares a Bahía Blanca como escala intermedia de los servicios al sur (Comodoro Rivadavia y Río Gallegos), los reactores operaban desde la Base Aeronaval Comandante Espora ya que las pistas del viejo Aeropuerto de Villa Harding Green por su largo no admitían la operación de este tipo de aviones.
En febrero de 1969 el Caravelle comenzó a volar a Trelew.




Despistado en la pista 16-34 "corta" (foto digital del diario La Nueva Provincia).


El 25 de enero de 1971 el LV-III “Antares” realizó un vuelo récord entre Neuquén y Bahía Blanca empleando solamente 44 minutos en unir ambas ciudades (tiempo normal 55 minutos).

El 30 de agosto de 1971 el LV-HGZ sufrió un percance al salirse de pista cuando, por razones climáticas, tuvo que aterrizar en la pista 16-34 corta (la de 1500 metros del ex aeropuerto de Villa Harding Green), en esos momentos había una lluvia torrencial, el avión aterrizó y, no obstante haberse utilizado el paracaídas de frenado, el avión se despistó enterrándose en el barro, se tardó tres días en sacar el avión de esa situación y trasladarlo hasta la Aeroestación Civil Comadante Espora.

Posteriormente, los Caravelles fueron transferidos a LADE, siendo matriculados T-91, T-92 y T-93, continuaron realizando vuelos hacia el sur.



Año 1973, foto vía Adolf Kienmüller.


El 16 de enero de 1975, el T-93 (ex LV-III), sufrió daños en Bahía Blanca al embestir un camión de aprovisionamiento de combustible cuando iniciaba el rodaje hacia la pista, el avión estaba realizando un vuelo de traslado de conscriptos rumbo a Río Gallegos.



Fuentes: Revista Avión Revue, diario La Nueva Provincia

Gonzalo Carballo

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7 comentarios:

  1. Gonzalo y Fernando, muy bueno como siempre el articulo, felicitaciones, un placer darse una vuelta por aca siempre.

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  2. Gracias Gustavo!!, si bien cuesta pensar y recopilar data para cada nota, es bueno darse los gustos y sacar algo interesante, no?

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  3. Hola soy ariel buen informe del avión cara elle el franchute ja ve que avance tecnológico que tuvieron los europeos tenemos que copiarlos a ellos para que en un futuro seamos una potencia latinoamericana como Brasil.y de aviación.civil.militar.etc.pero hasta que no cambie el sistema estamos en la luna .a quería saber si quedo algún caravelle preservado saludos

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  4. Hola, fui pasajera del vuelo que se despistó en Harding Green, aparte del susto lo único que recuerdo es el nombre del piloto Oscar Rosito. Quedé con miedo a volar, lo hago solo cuando no queda más remedio, al día siguiente nos mandaron un Avro desde Bs.As., pero muchos pasajeros optaron por volver por tierra a Trelew y Comodoro. María Elena

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  5. Malena!!, muy interesante tu comentario!

    es raro que el avión no aterrizò en la pista larga de Espora!, en la època que pasó hacía tiempo que estaba operable....

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  6. Argelia esposa del Bioquímico Guillermo Rossi hice primer viaje de Comodoro Rivadavia a Buenos Aires,en el Carabelas,espero alguna respuesta.

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  7. Viajé en 1962 a Córdoba en un Caravelle, tenía 9 años, ya había viajado en un cuatrimotor y en un turbo hélice, esta era mi primer experiencia en un jet de la que nunca me voy olvidar,como de la aceleración que tenía tanto en subida como en bajada, y de los gritos que esto causaba a gran parte del pasaje...el avión hermoso pero que hermoso fue llegar a Pajas Blancas.

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