viernes, 11 de septiembre de 2026

Festival Aéreo en el Aeroclub Reconquista edición 2026

El cielo volvió a ser protagonista en el norte santafesino

Fotos y Texto: Adrian Gomez



Durante los días 5 y 6 de septiembre, el Aeroclub Reconquista volvió a convertirse en punto de encuentro para la comunidad aeronáutica en el norte de la provincia de Santa Fe, con una nueva edición de su tradicional Festival Aéreo. Bajo el lema “El cielo vuelve a ser protagonista”, la convocatoria reunió a pilotos, instituciones aeronáuticas cercanas, personal militar, paracaidistas, emprendedores y al público en general.

Ubicado en la ciudad de Avellaneda, el aeródromo fue escenario de una grilla de actividades que dio inicio a las 10:00 horas y que incluyó exhibiciones aéreas, demostraciones acrobáticas, vuelos de bautismo, paracaidismo, stands y una muestra estática.

La actividad en vuelo estuvo a cargo de distintos pilotos invitados procedentes de aeroclubes de la zona, que con sus aeronaves agasajaron al público presente demostrando sus habilidades y capacidades al mando de las mismas.

Los integrantes de la escuela de paracaidismo que funciona en el mismo aeroclub efectuaron saltos de paracaidismo. Los saltos constituyeron uno de los atractivos de la jornada, incorporando una disciplina estrechamente vinculada con la actividad aeronáutica y deportiva.

En tierra, la muestra estática permitió a los visitantes establecer un contacto directo con las aeronaves participantes. La propuesta se complementó con espacios gastronómicos y la presencia de emprendedores, configurando un encuentro destinado tanto a los aficionados a la aviación como al público familiar. Las condiciones meteorológicas acompañaron durante el desarrollo del festival y permitieron cumplir con todas las actividades aéreas programadas para ambos días.

 





La III Brigada Aérea, dijo presente

La presencia de la III Brigada Aérea aportó un marcado componente militar a la programación. La unidad con asiento en Reconquista participó con aeronaves Embraer EMB-312 Tucano, tanto en exposición estática como en vuelo.

La participación de las “Ovejas Negras” permitió al público observar en acción a uno de los principales sistemas de armas de la Fuerza Aérea Argentina. Junto con las aeronaves, también estuvo presente personal perteneciente a distintas áreas de la unidad, brindando información y acercando al público distintos aspectos relacionados a la operación cotidiana de la III Brigada Aérea.

La presencia institucional de la III Brigada Aérea constituyó, además, una oportunidad para fortalecer el vínculo entre la unidad militar y la comunidad de la región.






Conocer Reconquista desde el aire

Los tradicionales vuelos de bautismo también formaron parte del evento. Durante el desarrollo del evento, los asistentes pudieron experimentar de primera mano la sensación de volar y contemplar desde el aire el área comprendida entre Reconquista y Avellaneda, poniendo en valor el carácter recreativo y social de la aviación general.

 

Acrobacia bajo las luces

Con la llegada de la tarde noche, se dio uno de los momentos de mayor expectativa del festival. A modo de cierre durante las dos jornadas, el piloto santafesino Emanuel Astesano fue protagonista del espectáculo acrobático nocturno, una propuesta que combinó precisión, dominio de la aeronave y una cuidada puesta en escena.

El vuelo acrobático bajo las luces se convirtió así en el broche de oro de ambas jornadas, ofreciendo al público un espectáculo diferente y poniendo nuevamente al avión y a su piloto en el centro de la escena.


 

Una verdadera celebración aeronáutica

Más allá de las aeronaves y de los espectáculos en vuelo, una jornada aeronáutica de estas características representa el resultado del trabajo mancomunado de una institución y de numerosas personas que, desde diferentes lugares, hacen posible su realización.

El Festival Aéreo del Aeroclub Reconquista volvió a demostrar la capacidad de la aviación general para convocar, generar interés y acercar la cultura aeronáutica a la comunidad; que durante esos dos días el aeroclub se convirtió en escenario de encuentro para pilotos, instituciones y aficionados.