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sábado, 11 de octubre de 2008

Los Grumman Albatros en Malvinas


El BS-02 esperando cambio de motor (ver en la deriva el número de catastro 331-02)

Servicios regulares de LADE a Malvinas

Seguramente dispersos en esta historia, varias personas que convivimos aquel momento lejendario, cada uno tendremos una parte que hará completar los hechos que hemos tenido el privilegio de haber compartido en bien de nuestra patria.
Las circunstancias de las misiones cumplidas por este avión en particular reúnen ese encuentro entre lo humano y su trascendencia. Y a eso me voy a referir en cuanto a quienes trabajamos en un lugar común de la Fuerza Aérea Argentina que nos define en algo más que lo que se sugiere al concepto definidamente militar de lo beligerante. Dentro de la Fuerza Aérea Argentina tuve el honor de pertenecer al Grupo ‘Búsqueda y Salvamento’. algunos de mis colegas me llamaban como apodo ‘bravo sierra’ “ché bravo sierra”…porque el avión al que dedicaba mis tareas como mecánico llevaba esa matrícula, lo que significaba que el propósito de estos aviones en la fuerza se había designado para las tareas de ‘Búsqueda y Salvamento’. Los tres aviones que llevaban estas matrículas: BS-01, BS-02 y BS-03 eran los aviones trifibios o anfibios Grumman Albatross.


Entre los años 1969 y 1973 me desempeñé como especialista motorista de estos aviones en las inspecciones y mantenimiento en el Taller Regional Quilmes.
Ya establecido en mi tarea de mecánico de estos aviones, fue en febrero de 1971 cuando el BS-03 realizó la primera evacuación sanitaria de un enfermo desde las islas Malvinas para su atención en territorio argentino. A partir de allí fue que los Kelpers comenzaron a ver con buenos ojos que de vez en cuando un Grumman Albatross de nuestra Fuerza Aérea estuviera acuatizado pegado a su Puerto Stanley. allí estaban nuestros aviones en misión pacífica y humanitaria, lo cual les inspirabas tranquilidad y confianza en nuestra gente. Tanto fue así que acordamos en formalizar frecuencias de vuelos regulares a las islas mediante un convenio con LADE, (Líneas Aéreas del Estado).

Parte de la comisión de auxilio al BS-02


He aquí que en ocasión de la puesta a punto del primer vuelo regular, me tocó participar en la culminación de la inspección que efectuamos al BS-02 que entregamos con puntualidad a la tripulación que encabezaba por entonces el Capitán Cano como piloto del avión. Si cabe imaginar lo siguiente: cuando dimos por finalizados los trabajos, una tarde poco antes del atardecer, el Capitán Cano puso en marcha los motores, y luego de algunas pruebas, se encaminó a la pista. El equipo de mecánicos que habíamos participado hasta el punto cero de esos preparativos, observamos rodar el avión hasta la pista para presenciar el despegue. Permanecimos rígidos viendo cómo ese Albatross levantaba vuelo pesadamente en dirección al río; despegó sin elevarse demasiado, y para nuestra sorpresa continuó el giro efectuando un vuelo rasante sobre la plataforma donde estábamos el equipo de mecánicos. Si uno no tuviera el pudor de pasar por sensiblero y hombre maduro, más aún siendo militar, costaría confesar que realmente en ese momento se nos llenaron los ojos de lágrimas; era el atardecer, la culminación de un duro día de trabajo, y sabíamos que temprano al día siguiente saldrían desde Tandil hacia Comodoro; y de allí a nuestras islas Malvinas. En memoria de la tripulación, a su regreso, supimos a través de ellos que con los malvinenses habíamos compartido las mismas emociones; los habían recibido y los habían despedido sin escatimar en afectos y emociones.


Oscar Bazzani junto al Albatros BS-02

Entre todas estas experiencias que han quedado registradas en mi memoria, he recuperado algunas fotos en que me encuentro entre otros compañeros en momentos en que debimos concurrir a efectuar un cambio de un motor del BS-02 que al retornar de uno de los últimos vuelos a las Islas Malvinas debió efectuar un aterrizaje de emergencia en Puerto de Santa Cruz. Un documento inédito y único que quisiera compartir con todos a quienes nos une el mismo espíritu aeronáutico.
En este fragmento pequeño, sintético, y al mismo tiempo significativo de mi biografía, creo que me tocó vivir un momento que humanamente debiera ser recordado, hechos quizá indebidamente estén en vías de olvidarse.


Oscar posando junto al mismo avión en la actualidad en el Museo Nacional de Aeronáutica


Quisiera aquí hacer un homenaje a mis colegas mecánicos que tripularon esos vuelos, Sb. M. Corseto, Contino, Bidegain, y quienes injustamente quedaron en el olvido del proceso de abordaje pacífico de nuestras Malvinas en aquel histórico evento, en cuanto estuvimos en el mejor momento de consolidarlas e integrarlas sin necesidad de ninguna guerra ni hecho violento. Quiero sumar esta crónica para que la historia consolide y considere toda la verdad y no solo una parte; soy testigo de que con la paz hubiéramos llegado a realizar los objetivos que nos frustró una guerra absurda.



Las operaciones de transporte aéreo de LADE en las Islas Malvinas comenzaron el 15 de febrero de 1971, el Grumman Albatross, con la matrícula BS-03, perteneciente al Escuadrón Búsqueda y Salvamento amerizó por primera vez en la bahía frente a Port Stanley en las Islas Malvinas y realizó una evacuación sanitaria hasta Comodoro Rivadavia. El 3 de julio de ese mismo año efectuó el primer vuelo con pasajeros hasta las islas. En agosto dos vuelos más, efectuando en el primero, una nueva evacuación sanitaria, realizando el 20 de agosto el primer vuelo oficial de correo.
El 1° de julio de 1971 se firmó la Declaración Conjunta de Buenos Aires por la cual nuestro país se comprometía a establecer comunicaciones marítimas y aéreas regulares entre las Islas Malvinas y el continente.


El BS-02 recién terminado de restaurar.


El 12 de enero de 1972, el anfibio BS-02 inició los vuelos regulares de LADE desde Comodoro Rivadavia hasta las Islas Malvinas con frecuencias quincenales. Se hicieron un total de 30 vuelos con estos hidroaviones, que amerizaban frente a Port Stanley, habilitados para transportar 6/8 pasajeros, los que insumieron 203 horas, realizándose el último vuelo el 15 de noviembre de 1972, finalizando de esta manera una tarea realmente valedera como precursora del servicio aéreo de transporte de pasajeros y carga hacia y desde las Islas Malvinas. Ese día continuó la operación el biturbohélice Fokker F-27, matrícula T-43, del Escuadrón IV de la I Brigada Aérea de El Palomar, en la pista de chapas de aluminio de sólo 730 metros de largo, construida por el Grupo I de Construcciones de la Fuerza Aérea en la zona de Cabo San Felipe (Hoockers Point) a 5 kilómetros de Port Stanley. Desde ese día hasta del año 1978, los Fokker F-27 volaron 2.709 horas desde Comodoro Rivadavia, en el servicio aéreo regular LD 200/201 que terminó por asegurar el enlace aéreo con las islas.

El 17 de mayo de 1978, la era del jet llegó a las islas, ya que se realizó el primer vuelo con un birreactor Fokker F-28, matriculado TC-52, del Escuadrón II de la I Brigada Aérea, cumpliendo el servicio LD 350/351. La operación de los reactores, siempre desde Comodoro Rivadavia, que volaron en total 639 horas hasta el 31 de marzo de 1982, se desarrolló en la pista de capa asfáltica construida por los británicos en la península de Freycinet.

Desde el 15 de febrero de 1971 al 31 de marzo de 1982, se hicieron 1.515 vuelos de Líneas Aéreas del Estado (LADE), que transportaron 21.597 pasajeros y 465.763 kilogramos de carga; esa cantidad de servicios insumió 3.553 horas de vuelo.
Recordemos como decimos aquí, que hasta el 31 de marzo de 1982 manteníamos una relación inmejorable con los habitantes de las Malvinas, había una cantidad importante de kelpers cursando estudios en las diversas universidades de las provincias argentinas, pacientes atendiéndose en los hospitales, muchos aprendiendo nuestro idioma y nuestras características culturales, hasta se estaban generando relaciones de amistad entre ambas poblaciones en forma creciente, y hasta cabe mencionar incipientes relaciones sentimentales que se encaminaban a emparentarnos por primera vez sin ningún tipo de prejuicios, porque los pueblos se expresaban desde su buena voluntad y su espontaneidad libremente. De hecho existía un proyecto nacional que establecía un proceso de acercamiento e integración de forma pacífica y progresiva de los habitantes de las islas con nuestro país. Debemos saber también los argentinos, que la primera vez que la Bandera Argentina flameó oficialmente en las Malvinas fue en la inauguración de la escala regular que LADE iniciaba a las islas, en esa oportunidad el gobernador colonial y la población reconocieron el profesionalismo y la disposición del personal argentino y aceptaron gratamente la presencia del personal destacado de LADE y de las tripulaciones con expresiones de cariño y reconocimiento.

No olvidemos que solo dos días después de aquel último vuelo regular que nos unía con las islas, el tristemente recordado 2 de abril de 1982, desdichadamente e imprevistamente debido a las desinteligencias de la cúpula militar que gobernaba a la Argentina por aquel entonces, en una acción canalla y alocada, un grupo de militares argentinos fundamentalistas representantes del gobierno de la dictadura se encargó inútilmente de arruinarlo todo.


Oscar Clemente Bazzani

Agradecemos la colaboración de Oscar Bazzani

martes, 1 de julio de 2008

Albatross en la Armada

La llegada de este avión se debió mas a una casualidad que a una compra planeada. Si bien la Aviación Naval deseaba contar entre sus filas con modernos aviones de Búsqueda y Salvamento, ya se habían operado algunos Grumman Goose conjuntamente con la Prefectura Nacional Marítima, no existían planes de incorporación en el corto plazo. Por entonces la FAA (Fuerza Aérea Argentina) recibe una oferta por 6 ejemplares ex US Navy y decide comprarlos y traerlos al país.

Una orden presidencial (según cuenta la historia para no "ofender" a la Armada donde se consideraba que el rescate en el mar era una de sus incumbencias), ordena que se repartan los aviones entre ambas fuerzas de forma igualitaria. Así es que se crea la Escuadrilla Aeronaval de Búsqueda y Salvamento, para acoger a los 3 Grumman Albatross, que serían entregados en la US Coast Guard Air Station Elizabeth City (North Carolina) a fines de 1962.
Luego de los vuelos de prueba y familiarización, fueron traídos en vuelo por tripulaciones argentinas, que siguieron la Ruta del Atlántico a fines del mes de marzo. Los "nuevos" aviones tuvieron su asiento en la Base Aeronaval Punta Indio, identificados 2-G-201 a 2-G-203.


Mas adelante se cambian las características por 3-BS-x de la ahora Escuadrilla de Búsqueda y Rescate, y finalmente 4-BS-x, perteneciente a la 3ra y 4ta Escuadra respectivamente.

A lo largo de su carrera, no protagonizaron ningún accidente grave, a exepción del 4-BS-1 que resultó bastante dañado en algun momento de 1972 y debió ser descargado.
La falta de repuestos (principalmente del motor) y la antiguedad de los equipos, hizo que ya a comienzos de la década de 1970, se evaluara la posibilidad de modificar los aviones sobrevivientes con dos turbohélices Rolls-Royce Dart 510, que ofrecía la empresa Conroy. Las modificaciones nunca se hicieron, y del Conroy Turbo Albatross sólo se construyó un ejemplar (N16CA).

4-BS-1

msn G64. Entregado a la USAF en 04/06/51 como SA-16A, con matrícula 50-176. Luego convertido al standard SA-16B-GR (HU-16B).
Recibido por la Comisión Naval Argentina a fines de 1962, fue identificado como 0533/2-G-201.
Luego fue 0533/3-BS-1 y finalmente 0533/4-BS-1.
Accidentado en 1972, dejó de volar.

4-BS-2
msn G78. Entregado a la USAF en 08/09/51 como SA-16A, matrícula 51-005. Convertido al stardard SA-16B-GR
Recibido por la Comisión Naval Argentina en Dic.1962, ahora identificado como 0534/2-G-202. Arribó en vuelo a BsAs el 02 de Abril de 1963.
Luego pasó a ser 0534/3-BS-2 y finalmente 0534/4-BS-2. La baja oficial fue en 1977, aunque había dejado de volar poco antes por falta de repuestos. Terminó desguazado en la BAPI.



4-BS-3

msn G75. Entregado a la USAF en 11/09/51 como SA-16A, con matrícula 51-002, fue luego modificado al standard SA-16B-GR (HU-16B). En la Aviación Naval recibió la matrícula 0535/2-G-203, cambiando luego la característica por 3-BS-3 y finalmente 4-BS-3.


a fines de su vida operativa, se realiza en la BAPI una prueba de motores (ca. Jul.1977)

Tuvo un accidente leve el 13/07/64 (como 4-BS-3) tras golpear contra el Hangar 2 (actual EAH1) de la BACE, durante una prueba de motor en tierra, con pocos daños.


Fue el último Albatros en volar, siendo descargado del inventario en 1977, y luego de algún tiempo almacenado en la BAPI, fue desguazado hacia 1981.



4-BS-4
msn G133. Construido como UF-1G para la USCG, aunque luego entregado a la USAF en 23/04/52 como SA-16A con matrícula 51-056. Convertido luego a SA-16B.
Comprado por la Armada de forma individual en 1970, arribó a la BACE el 29/11/70, siguiendo la Ruta del Pacífico. Identificado inicialmente como 0645/3-BS-4, poco después se cambió por 0645/4-BS-4.
Descargado en 1977, terminó desguazado en Punta Indio.





4-BS-3 en el MUAN

AC Brandsen a mediados de los 90's


El ejemplar identificado hoy en día como 4-BS-3 y que se exhibe en el MUAN, nunca fue "naval", aunque formó parte de la misma orden de compra inicial (1962) y entregado a la Fuerza Aérea Argentina. Se hallaba abandonado en el Aeroclub Brandsen en pésimo estado.
Recuperado en 1998 por el museo de Cdte. Espora, su compra se concretó por medio de un canje con un particular por un A-4Q (3-A-309). Rearmado en el Arsenal Aeronaval (ex TAC), se lo terminó en 2006 y desde entonces se lo puede ver dentro del hangar 1 de la BACE.


BACE, may.2006


Fernando R. Jara
fotografias: Claudio Meunier, Museo de la Aviación Naval, Fernando R. Jara, Pablo González