domingo, 21 de junio de 2015

El vuelo del canario hacia Oshkosh

Fotografiado el 21 de septiembre de 2008 en General Pico (Foto: Gonzalo Carballo)

El 10 de junio de 2015 partió desde Bahía Blanca el Cessna 140 LV-NFP, la nave es tripulada por Samuel Volpin de 56 años y Nicolás Cambiagno de 21. La máquina, un biplaza construido en 1946, es cariñosamente llamada “El canario amarillo” por sus llamativos colores.

El LV-NFP vuela hasta Wisconsin, Estados Unidos, para participar del festival de aviación más grande del mundo, que se celebra todos los años en Oshkosh, la travesía es denominada “Uniendo las Américas – Camino a Oshkosh 2015” y cuenta con una página en facebook donde pueden verse fotos, videos y reportes del vuelo.

El avión se encuentra prácticamente en estado original como cuando salió de fábrica en 1946, recibió solamente algunas pequeñas modificaciones como por ejemplo un tanque adicional de combustible que se alojó en el maletero para proporcionar una hora más de autonomía, también recibió equipos de aviónica actualizados y acordes con la travesía a realizar, además de instalarse cámaras, una en la parte trasera inferior y otra en una de las alas, para poder captar imágenes del vuelo.

Luego de cuatro horas de vuelo, la máquina aterrizó en la ciudad rionegrina de Allen, distante a 500 kilómetros por carretera desde Bahía Blanca, la tripulación decidió hacer noche allí debido a la presencia de fuertes vientos provenientes del Oeste.

Al día siguiente, el “Canario Amarillo” despegó rumbo a Neuquén, allí se realizaron los trámites aduaneros de rigor para salir del país y aterrizar en Chile.

Betty Boop custodia celosamente al Cessna 140 LV-NFP que vuela hacia Oshkosh desde Bahía Blanca, Argentina (Foto: Gonzalo Carballo)

El 12 de junio el LV-NFP realizó el cruce de la imponente Cordillera de los Andes, la máquina demoró su partida de Neuquén hasta las 11:40 horas debido a la presencia de niebla en el aeropuerto chileno de La Araucaria. El trayecto demandó 3:30 horas de vuelo, en algunos momentos del “Canario” trepó sin inconvenientes hasta el nivel de vuelo FL115 (11.500 pies o 3.450 metros), la temperatura no fue tan baja y el viento de frente no tan intenso, todo ello le permitió al avión hacer el cruce sin problemas.

A las 17 horas la nave despegó hacia el aeródromo de la ciudad de Los Angeles, aterrizando sin novedad a las 18:30 horas, la tripulación se sorprendió por la permanente asistencia de los controladores de vuelo, lo que les brindó una seguridad extra.

Hacia el 15 de junio el “Canario” despegó del aeródromo de Los Angeles rumbo al aeropuerto Rodelillo de Valparaíso, luego el derrotero dentro de Chile continuó por Ovalle, Antofagasta, Atacama e Iquique.

El 17 de junio la tripulación del LV-NFP tenía pensado partir temprano de Antofagasta con destino a Atacama, pero sufrieron un retraso, debieron renovar el permiso de sobrevuelo en territorio chileno, una vez realizada la tramitación correspondiente despegaron a las 13:15 horas, originalmente tenían la intención de continuar vuelo hacia Iquique, pero debido a la demora en repostar combustible decidieron pernoctar allí y continuar al día siguiente. Los pilotos del “canario” se asombraron al encontrar un imponente aeropuerto (Atacama) en el medio de un gran desierto. Al día siguiente partieron y continuaron hacia Iquique, el último destino en territorio chileno.

El 18 de junio la tripulación del “canario” informó que ya se encontraban en Perú!, precisamente en el aeródromo de la ciudad de Tacna, planeando continuar el día 20 hacia Nazca y luego Lima.

Es importante destacar que el desarrollo de la travesía depende mucho de las condiciones climáticas reinantes en la ruta, donde en esta época del año en muchos lugares hay presencia de neblina lo que provoca demoras.

El 20 de junio llegaron a Nazca, pero por una pequeña demora no pudieron seguir hacia Lima como lo planearon originalmente y decidieron pernoctar allí y despegar rumbo a Lima al día siguiente.

Un "hermano" del protagonista de la travesía, el Cessna 140 LV-NYX fotografiado el 22 de septiembre de 2008 en General Pico (Foto: Gonzalo Carballo)

Con parte de los tramos más complejos ya realizados, como lo fue el cruce de la Cordillera de los Andes el periplo continúa, aún deberán enfrentar nuevos desafíos como lo será al volar en la zona de América Central donde se forman rápidamente peligrosas tormentas que son muy peligrosas, especialmente para un pequeño avión como lo es el “canario”.

Samuel Volpin cuenta con 2.000 horas de vuelos, 700 de las cuales fueron voladas con su Cessna 140 LV-NFP. Su primer trabajo aeronáutico fue recorrer la Argentina con un Piper PA-11 equipado con un sistema de audio, realizando publicidad para circos y parques de diversiones, de esa manera acumuló 1.200 horas!!.

Para llegar al festival de Oshkosh -que se realizará del 20 al 26 de julio próximo- los pilotos deberán recorrer más de 14.000 kilómetros, armaron un plan de vuelo que consideró la autonomía del LV-NFP, pues cada cinco horas deberán aterrizar para repostar combustible. Según el plan de vuelo, luego de estar en  Perú y de allí seguirán el vuelo por Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, México y, finalmente, Estados Unidos.  Llevan a bordo del  "Canario amarillo" una carpa, mochila y muda de ropa, ya que algunos lugares deberán pernoctar en los aeropuertos o en algún sitio que los cobije.

Las siguientes escalas planeadas con Lima (Perú), Chimbote, Chiclayo, Guayaquil (Ecuador), Esmeraldas, Cali (Colombia), Carepa, Panamá, Bocas del Toro, Limón (Costa Rica), Managua (Nicaragua), San Salvador (El Salvador), Tapachula (México), Mintatitlan, Tajin, Ciudad Victoria, Matamoros y Brownsville (Estados Unidos).


Para el regreso, la tripulación tiene pensado realizar escala en los mismos lugares de la ida.